Fiesta de la Virgen de la Candelaria

Esta celebración se realiza cada año a más 3800 metros sobre el nivel del mar en la ciudad de Puno, capital del folklore peruano, que cuenta con una duración de 16 días, del 2 al 18 de febrero, representa una de las festividades católicas más grandes del Perú, donde se presentan más de 200 danzas, en el que los pobladores de todas las edades se unen en regocijo y en un mar de color, mística y danza, exteriorizando las diversas expresiones de su cultura, música, canciones, danzas, artesanía y gastronomía como una afirmación de su identidad, durante este tiempo las calles puneñas se llenan de comparsas bien organizadas integradas por los vecinos que no cesan de bailar para la Virgen de la Candelaria, agradeciéndole así los beneficios y milagros con gran devoción.

Virgen de la Candelaria

Virgen de la Candelaria

Los antecedentes de esta fiesta, conocida también como el de la Mamacha Candelaria, se remonta a la época colonial, cuando la devoción por la Virgen se propagó y fusionó con cultos a divinidades nativas orográficas como los auquis, apus y achachillas, según la tradición, la designación de la Virgen Candelaria como patrona de Puno surgió en los primeros meses de 1781 cuando la ciudad fue  asediada por  Túpac Catari y Pedro Vilcapaza, rebeldes que conducían un ejército de más de 10 mil hombres, mientras que solo un reducido grupo de pobladores defendían la ciudad, estos atemorizados recurrieron a la Virgen y en concierto general sacaron a la imagen en procesión, implorando con llantos y fervientes súplicas el amparo y socorro de su celestial Madre, que según la leyenda, intervino de modo milagroso, a los ojos de los indios sitiadores la ciudad se mostró custodiada y defendida por numerosos ejércitos de soldados. El terror y espanto de los sitiadores fue tal, que huyeron precipitadamente en la mayor confusión, sin haber causado el menor mal ni daño a la ciudad.

Procesion de la Virgen de la Candelaria

Procesion de la Virgen de la Candelaria

En agradecimiento por aquel milagro y por todos los demás favores que en el curso del tiempo la Virgen les ha prodigado, cada año sus pobladores se empeñan con la mayor devoción para engalanar su fiesta que empieza en la madrugada del 2 de febrero, momento en el que el alferado (la persona a cargo de las celebraciones) sube con sus invitados y músicos a un cerro para rendirle los primeros homenajes a la patrona de Puno. Luego descienden con el alba entre estallidos de fuegos artificiales, bandas de música y bailes hasta llegar a la iglesia de San Juan Bautista, santuario de la imagen de la Virgen de la Candelaria. Luego de la misa, se procede con la primera procesión de la virgen, por la tarde, campesinos de zonas cercanas entran en la ciudad a caballo y junto con los yachiris (sacerdotes andinos) presentan sus honores a la virgen, así como sus invocaciones. La imagen es rodeada por una multitud que ora y pide dones y gracias, de los balcones caen flores y pequeños volantes con oraciones impresas de inspiración popular y en las principales plazas se levantan altares para recibirla y honrarla.

La saya

La saya

El primer domingo del mes se realiza un concurso de danzas típicas en el estadio de Puno, allí alrededor de 200 agrupaciones de más de 300 personas entre músicos y danzantes provenientes de distintos pueblos hacen sus mejores coreografías, fruto de largas horas de ensayo en los meses previos a la gran fiesta. Los grupos de danzantes compiten en honor a la virgen y por el orgullo de su respectiva comunidad o pueblo. Luego de la competencia en el estadio, los grupos salen a bailar por las calles de Puno lo que se convierte en una gran fiesta de música y baile durante los siguientes 7 días. Después de ocho días de iniciadas las festividades, empieza la octava de la virgen, durante los siguientes ocho días el despliegue en las calles de la ciudad es deslumbrante. Los trajes de luces ricamente bordados con espejos y piedras brillantes hacen su ingreso junto a bandas de música. La fiesta termina el 18, donde la fiesta se extiende por calles y plazas. Todos se unen y bailan, formando un gran río humano que se extiende hasta el horizonte, al compás de una música que reproduce la vida misma en el altiplano peruano.

Los sicuris

Los sicuris

La música puneña queda para siempre en el recuerdo de quienes lo escuchan, es interpretada con instrumentos musicales de sonoridad inigualable como el sicu o zampoña, pinquillos, quenas, tarqas, toqoros, huancaras y bombos. A ellos hay que agregar instrumentos autóctonos de tierras puneñas como los quenachos de Challaccollo, qawiris de Tunco, sicuris de Santa Cruz de Taquile, ayarachis de Paratía, wiphalas de Asillo, k’ajchas de Ayaviri, chatripulis de Marca-Esqeña y chóquelas de Acora. Entre las danzas que destacan tenemos la morenada, la diablada, los sicuris, tinkus, waca waca, caporales, tobas, cullaguada, sayas y tantas otras danzas típicas.

Danza: La diablada

Danza: La diablada

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3 comentarios en “Fiesta de la Virgen de la Candelaria

  1. grandes tradiciones que aún sobreviven del Virreinato del Perú …. Gran investigación y felocidades por la publicación. “saludos desde México”

  2. ¡QUÉ GRANDE ES MI PAÍS, SUEÑO FELIZ! DICE CON RAZÓN EL CHOLO BERROCAL. FELICIDADES POR ESTA DIFUSIÓN DE NUESTRA DIVERSIDAD CULTURAL, TODAS ELLAR REFLEJAN EL ESPÍRITU PROFUNDO DE TODOS LOS PERUANOS PARA EL MUNDO.

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